TOP 10: lo mejor de Costa Rica
Costa Rica tiene lugares realmente espectaculares. Algunos más auténticos, otros más famosos, otros más masificados y otros bastante más especiales de lo que imaginaba antes de llegar. Si tuviera que hacer un ranking con los 10 lugares más recomendables del país, este sería el mío.
COSTA RICA


Costa Rica es uno de esos países que se venden prácticamente solos. Naturaleza desbordante, fauna por todas partes, playas salvajes, volcanes, cascadas, selva, calor, humedad y una infraestructura turística bastante más desarrollada que la de muchos de sus vecinos centroamericanos. El problema (o la virtud, según se mire) es que también es un destino muy turístico, bastante caro para lo que ofrece en algunos puntos y, en ocasiones, demasiado montado para el visitante extranjero.
1. Uvita y el Pacífico sur
Uvita y el Pacífico sur tienen algo que no encontré con la misma fuerza en otras partes del país: más espacio, más autenticidad, menos sensación de parque temático y una belleza muy salvaje que entra muchísimo mejor. Aquí las playas son inmensas, el verde cae hasta casi tocar el mar y los atardeceres juegan en otra liga.
Además, es una zona muy agradecida para pasar varios días: Marino Ballena, Playa Hermosa, Playa Ventanas, los alrededores de Dominical, manglares, cascadas, cafés con vistas y un ambiente bastante más relajado que en otros clásicos del país. Si tuviera que volver mañana a un rincón concreto de Costa Rica, probablemente volvería aquí.
3. La zona del Volcán Arenal
Arenal es uno de los grandes clásicos del país, y en este caso con bastante sentido. Puede que tenga ya algo de destino demasiado asentado, demasiado explotado y demasiado evidente, pero la realidad es que el entorno es precioso. Selva densa, senderos, fauna, lluvia, miradores, carreteras entre verde imposible y la silueta del volcán marcando el paisaje cuando decide dejarse ver. Toda esa zona funciona muy bien para una primera ruta por Costa Rica, sobre todo si quieres mezclar naturaleza accesible con buenas infraestructuras.
Además, alrededor del volcán hay bastantes planes: parques, puentes colgantes, tours de café y chocolate, cataratas, aguas termales, lagos y alojamiento de todos los perfiles. No me parece el rincón más auténtico del país, pero sí uno de los más recomendables para una primera vez.
2. Marino Ballena
Lo de Marino Ballena me sorprendió muchísimo. Había escuchado cosas buenas, sí, pero también otras más tibias. Y, sin embargo, terminó pareciéndome uno de los lugares más especiales del país. Quizá no tenga la fama internacional de otros parques, pero a mí me llegó mucho más que bastantes “imprescindibles” de postal. La inmensidad de la playa, la famosa Cola de Ballena, el telón de montañas al fondo, las nubes cargadas, el mar más amable que en otros puntos del Pacífico y esa sensación de libertad brutal… Todo eso hizo que el lugar me ganara por completo. No sé si será el rincón más espectacular de Costa Rica en términos objetivos, pero sí uno de los que más me llegaron.
👉 Si queréis explorar al máximo esta zona del Pacífico Sur, aquí os dejo más información.
4. Manuel Antonio
Aquí voy a ser sincero: Manuel Antonio me parece brutal, sí, pero también bastante sobreexplotado. Es uno de los lugares más visitados del país y se nota. Mucha gente, mucha infraestructura paralela, bastante sensación de negocio constante y un entorno donde a ratos cuesta conectar con lo esencial porque todo está demasiado mediado por el turismo. Ahora bien, dicho esto, el parque es precioso. La combinación de selva, fauna, senderos y playas funciona increíble. Ves monos, aves, vegetación exuberante y rincones realmente bonitos. No fue mi lugar favorito de Costa Rica, pero sí creo que sigue siendo tremendamente espectacular y muy recomendable, especialmente para una primera visita al país. Eso sí: yo no le daría demasiado más tiempo del necesario.
👉 Si os apetece profundizar un poco más, os dejo una reflexión personal sobre mi viaje por Costa Rica.
6. Río Celeste
Río Celeste me generó sentimientos encontrados, pero aun así lo metería en este top. El color del agua, cuando las condiciones acompañan, es algo rarísimo. Muy bonito. Muy fotogénico. Muy Costa Rica. El problema es que el lugar en sí, al menos a mí, me dejó algo más frío de lo que esperaba, al menos el parque nacional. Quizá por la expectativa, quizá por la turistificación, quizá porque hay otros rincones del país que me llegaron mucho más. Pero aun así sería injusto dejarlo fuera de una lista de los mejores lugares del país. Además, nuestro maravilloso tour nocturno de animales en Bijagua en Tapirs Home, con Edgardo y Alisson, compensa con creces la ligera decepción del parque nacional.
👉 Sin duda una de las mejores experiencias de nuestro itinerario de viaje por Costa Rica.
5. Corcovado y la Península de Osa
Aunque no llegué a visitarlo como me habría gustado, me parecería rarísimo no meter Corcovado tan arriba en una lista seria sobre Costa Rica. Es, seguramente, el gran mito natural del país. La parte más salvaje, más intacta y más ambiciosa de su propuesta. Aquí la selva manda de verdad. No es solo un parque bonito, sino uno de esos lugares donde sientes que el territorio todavía no ha sido domesticado del todo. Animales, humedad, aislamiento, barro, costa brava y esa sensación de aventura que en otros lugares ya está demasiado empaquetada. No es barato ni especialmente fácil de organizar, pero si alguien busca una experiencia potente de naturaleza en Costa Rica, esto está muy arriba. Además, siempre queda la posibilidad de acercaros a Sierpe y disfrutar de sus manglares e inmediaciones como hicimos nosotros. Una experiencia de 10.
7. Tortuguero
Tortuguero tiene algo mítico dentro del imaginario costarricense. Canales, selva húmeda, navegación, fauna y ese aire remoto que siempre suma. Es uno de esos lugares que representan muy bien la Costa Rica más verde, más cerrada y más animal. Además, si se visita en buena época, el componente de las tortugas le da todavía más sentido. IMPORTANTE visitarlo en temporada desove y cuando el clima mejor acompañe a la experiencia. Quizá no sea la zona que más me atrae a mí personalmente frente a otras del país, pero sería absurdo no reconocer que es uno de los grandes nombres de Costa Rica y uno de los lugares que más recomendaría a quien quiera una ruta bien armada. Especialmente interesante si se combina con una visita más extensa a la zona del Caribe. Tendrá que ser en el próximo viaje.






















8. Monteverde
Monteverde tiene algo muy Costa Rica, pero en una versión distinta. Si Arenal representa la cara más volcánica y exuberante del país, Monteverde juega la carta del bosque nuboso, los puentes colgantes, la bruma, la humedad suspendida y esa sensación de estar metido en un ecosistema más delicado y misterioso. Es uno de esos lugares que llevan años en el radar viajero y que, aun así, siguen mereciendo bastante la pena. No me parece una parada tan emocionante como el Pacífico sur o Corcovado (gustos personales), pero sí un lugar muy recomendable, especialmente para quien quiera añadir otra textura natural distinta al viaje y no limitarse solo a playas y volcanes.
9. Guanacaste y sus playas del norte
Hay una Costa Rica más seca, más luminosa y más clásica de playa que aparece cuando te vas hacia Guanacaste. Zonas como Conchal, Flamingo, Hermosa, Panamá o algunas playas menos obvias del norte tienen ese punto de final de viaje perfecto: buen clima, mar, relax y atardeceres de manual. No me parece la parte más profunda ni más sorprendente del país, y tampoco la que más a mano queda para un viaje de 10-15 días, pero sí una de las más disfrutables si el cuerpo te pide bajar revoluciones y terminar el viaje con sol y salitre. Ideal para quien quiera combinar naturaleza más intensa con unos últimos días de playa sin demasiadas complicaciones.
10. Volcán Poás
Cierro la lista con Poás, que quizá no sea el lugar más emocionante del país, pero sí uno de los más recomendables por accesibilidad y ubicación. No todo en Costa Rica tiene que ser una gran aventura logística. A veces también se agradece un lugar potente, fácil de visitar y que te permita asomarte a un volcán imponente sin demasiado lío. Poás cumple bastante bien ese papel, sobre todo si tenéis la suerte de verlo despejado. Además, encaja muy bien al principio o al final de una ruta si entras o sales por San José. No lo pondría nunca por delante de Uvita o Arenal, pero sí me parece un sitio muy razonable para completar un viaje bien montado





